Jose Luis Cham

Carta de agradecimiento a mi mismo…

Estamos a finales de año, es tiempo de agradecer y sentirse agradecido por todo lo obtenido y logros conseguidos. Por todos aquellos que directa o indirectamente han sido un efecto y reflejo en nuestras vida. Sin embargo, muchas veces se nos olvida agradecernos a nosotros mismos y voltear a ver el camino sinuoso por el cual hemos cruzado y los escalones que hemos subido para llegar a donde estamos hoy…

Hola, José Luis del presente.

Te escribo desde un punto en el tiempo donde el legado ya no es un proyecto, sino una realidad palpable. Me detuve un momento a observar el ecosistema que hemos construido —las empresas que prosperan, los emprendedores que hoy caminan con seguridad gracias a Emprementores™ y la solidez de nuestra familia— y sentí la necesidad imperiosa de contactarte.

Gracias.

Gracias por no rendirte en aquellos días de incertidumbre, cuando la transición hacia lo digital parecía un lenguaje indescifrable. Gracias por tener la integridad de cerrar lo que ya no sumaba —como aquel negocio de materiales donde aprendiste, a base de descalabros, que una venta no es venta hasta que se cobra— y por tener la visión de saltar a lo siguiente con la misma pasión.

Recuerdo bien cuando te sentías “adelantado a tu época” con el autolavado a domicilio o la telefonía VOIP. En ese entonces, parecía que el mercado no te entendía, pero hoy te confirmo que esos “fracasos” fueron simplemente el entrenamiento necesario para desarrollar el pensamiento crítico y la resiliencia que nos definen.

Gracias por invertir en ti mismo. Por esas horas dedicadas al EMBA, por buscar a mentores como Tony Robbins, Russell Brunson y Grant Cardone, y por no tener miedo de ser un aprendiz eterno a pesar de tus décadas de experiencia. Esa humildad para aprender y esa audacia para aplicar metodologías 10X es lo que nos permitió escalar de ser un emprendedor serial a un verdadero estratega de impacto global.

Hoy, desde aquí, veo cómo cada pieza del rompecabezas encajó:

  • La tiendita de dulces y la recolección de basura en tu infancia fueron el germen de nuestra orientación al logro.

  • Las 60 franquicias y los equipos de ventas que formaste fueron la escuela de nuestro liderazgo.
  • La disciplina de la MDRT y el rigor de los seguros nos dieron la estructura financiera que hoy sostiene nuestro patrimonio.

Sigue confiando en tu instinto de Estratega y Emprendedor en Serio. No te detengas por el análisis parálisis; tu capacidad de acción rápida es nuestra mayor ventaja competitiva. Estamos construyendo algo que va más allá de los números: estamos democratizando el éxito para que otros no tengan que tropezar donde nosotros lo hicimos.

Mantén la pasión, cuida a la familia y nunca dejes de cuestionar el statu quo. Ya no solo somos “comerciantes”; somos arquitectos de destinos empresariales.

Nos vemos pronto en la cima. El camino ha valido cada segundo.

Con admiración y gratitud,

José Luis Cham, EMBA, MIB, LUTCF, MDRT

Compartir esta blogpost

También le puede interesar

El Método Científico del Marketing

En el vertiginoso mundo empresarial actual, donde la innovación es la moneda de cambio y la competencia es feroz, ¿cómo puedes asegurarte de que tu negocio no solo sobreviva, sino que prospere?

Leer Mas »